Hoy, en Maná del Lunes, presentamos: UN CONSEJO SOLO ES BUENO CUANDO SE ESCUCHA, una reflexión de Robert J. Tamasy.
El consejo es como la medicina. Generalmente solo funciona cuando se toma como se indica. En el mundo empresarial y profesional actual, muy complejo, es imposible comprender todos los factores que afectan las decisiones clave. Por ello, hay sabiduría en buscar consejo de personas que puedan ofrecer una visión valiosa.
Sin embargo, muchas personas tienden a buscar consejo solo de quienes están de acuerdo y apoyan lo que ya planean hacer. Esto puede ser problemático, incluso desastroso. Proverbios 12:15 describe con precisión a quienes son receptivos a un buen consejo y a quienes no: «Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros» [NTV]. Otro versículo de Proverbios destaca la sabiduría de recibir y actuar conforme al buen consejo: «Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez» Proverbios 19:20 (RVR1960).
En el Antiguo Testamento, vemos a Moisés esforzándose por proveer un liderazgo adecuado a los miles de israelitas liberados de la esclavitud en Egipto. Como en cualquier sociedad, estas personas se enredaban en desacuerdos y disputas. Moisés se sentía responsable de resolver esos conflictos. Cada día se sentaba para juzgar al pueblo, y el pueblo estaba delante de él desde la mañana hasta la tarde (ver Éxodo 18:13). ¿Puedes imaginar la presión que sentía Moisés al tener que juzgar cientos de asuntos desde la mañana hasta la noche?
Su suegro, Jetro, vio el problema y le dijo: «¿Qué es esto que haces por el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo para juzgar al pueblo desde la mañana hasta la tarde?… No es bueno lo que haces. Te agotarás, tú y también este pueblo que está contigo, porque la tarea es demasiado pesada para ti y no podrás hacerla solo» (ver Éxodo 18:14-18).
Jetro sugirió delegar la mayoría de esas responsabilidades a «hombres que teman a Dios, hombres de verdad, que aborrezcan la codicia… que sean jueces de pueblo en todo tiempo; los casos difíciles los traerán a ti, pero los casos simples los decidirán ellos mismos» (ver Éxodo 18:21-22). Moisés escuchó el sabio consejo de su suegro y ahorró muchos dolores de cabeza a todos.
En contraste, está Roboam, quien sucedió a su padre Salomón como rey de Israel. Proverbios 11:14 dice: «Sin liderazgo sabio, la nación se hunde; la seguridad está en tener muchos consejeros» (NTV). Sin embargo, el joven rey no pudo discernir entre el consejo sabio y el necio. Primero consultó a los ancianos de Israel que habían servido a Salomón. El pueblo le pidió que aligerara el trabajo duro y el yugo pesado que su padre les había impuesto, y los ancianos le aconsejaron hacerlo. Le dijeron: «…Si hoy te pones al servicio del pueblo y le hablas de buena manera, ellos serán siempre tus servidores» 1 Reyes 12:7 (RVC).
Pero el orgullo hizo que Roboam rechazara ese consejo y consultara a los jóvenes que crecieron con él. Ellos le dijeron: «Así que, si mi padre fue duro con ustedes, yo lo seré más todavía; si mi padre los castigó con azotes, yo los azotaré con látigos» 1 Reyes 12:11 (RVC). Siguió su consejo y eso provocó una gran división. Todos, excepto la pequeña tribu de Judá, lo rechazaron y eligieron otro rey. Así, el reinado de Roboam estuvo condenado desde el principio.
Cuando estamos enfermos, tomar la medicina prescrita puede restaurar la salud. Para construir y mantener un liderazgo sano, escuchar consejo sabio también puede servir como ‘buena medicina’.
Preguntas para reflexión y discusión
- ¿Qué tan receptivo eres para recibir consejo cuando se te ofrece? ¿Buscas activamente consejo y sabiduría cuando enfrentas una decisión difícil?
- ¿Por qué crees que algunas personas son reacias a solicitar o aceptar consejo? ¿Qué factores influyen en que algunos rechacen el consejo sabio?
- ¿Cuáles son algunas formas de identificar si un consejo es sabio y bien concebido, como en el caso de Moisés y Jetro, o necio, como cuando Roboam eligió escuchar a sus amigos jóvenes en lugar de a los ancianos de Israel?
- ¿Puedes pensar en algún ejemplo —que hayas vivido tú mismo o visto en otros— en el que se ignoró o rechazó un consejo y esto resultó en consecuencias muy negativas? ¿Qué factores intervinieron?
Desafío para esta semana
¿Qué reto o decisión estás enfrentando ahora que podría beneficiarse si estás dispuesto a buscar consejo y sabiduría de amigos confiables, un mentor, un colega o alguien con más experiencia que tú? Examina tu apertura para recibir consejos bien intencionados. Si notas que dudas o te resistes a pedir o aceptar un consejo sólido, especialmente basado en las enseñanzas de la Biblia, ora al respecto. Podría ayudarte confiar en alguien más.